17 Feb 2008
((Atodos los de la generacion entre 1980 y 1989))
El
objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación los 80, de
todos aquellos que nacimos en los 80, la de los que estamos currando de
algo que nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el
piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de
los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años.
Nosotros
no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante
de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica
comienza con las olimpiadas del 92. Por no vivir activamente la
Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más
que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos
pequeños y descendientes. Somos la última generación que hemos
aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la
comba, la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos
jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto
dibujos animados en color.
Los
Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y
seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que
vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.
Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos 'bodrios'
como: Reality Bites, Melrose place o Sensación de vivir (te gustaron en
su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco).Lloramos con la muerte
de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía, con las
putadas de la Señorita Rottenmayer. Somos una generación que hemos
visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que durante un tiempo
tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes. Hemos vestido
vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura
torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en
la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados
los 10 años. Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de
Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso,
los últimos en hacer BUP y COU, los pioneros de la E.S.O. Hemos sido
las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en
incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los que menos les
cuesta tirarnos del trabajo... Siempre nos recuerdan acontecimientos de
antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico.
Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo contando chistes de
Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho
tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la
guerra (Bosnia, etc.) cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos
OTAN no bases fuera, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos
de golpe un 11 de septiembre. Aprendimos a programar el video antes que
nadie, jugamos con el Spectrum, vimos los primeros móviles y creímos
que Internet sería un mundo libre. Somos la generación de Espinete, Don
Pimpón y Chema 'el panadero farlopero'.Los q recordamos a Enrique del
Pozo cantando con ganas abuelito dime tu... Los mundos de Yupi y las
pesetas rubias. Nos emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca
Perdida. Comíamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque
aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal.
Somos la generación del 'El coche fantástico','El Equipo A', 'Oliver y
Benjí'... La generación que se cansó de ver la mamá chichos. La
generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de
vendernos que España es favorita para un mundial. La última generación
que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas
para ir de vacaciones. La última generación de las litronas y los
porros, y qué coño, la última generación cuerda que ha habido. Este
correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1980 y 1989.
La
verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!!
Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes:
Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin
sillitas especiales y sin air-bags, hacíamos viajes de más de 3h sin
descanso con cinco personas en el coche y no sufríamos el síndrome de
la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o
frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta
sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios eran de
metal y con esquinas en pico. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos
todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había
móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley
para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerras
de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con
mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una
mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos,
ruedas!!! Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos.
Si acaso alguno era gordo y punto. Estábamos siempre al aire libre,
corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se
contagio de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa
que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre
caliente (o los más afortunados con Orión). Y ligábamos con los niños
jugando a beso, verdad y atrevimiento o al conejo de la suerte, no en
un Chat. Éramos responsables de nuestras acciones y acarreábamos con
las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un
padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si
acaso nos soltaba un guantazo o un zapatillazo y te callabas. Tuvimos
libertad, fracaso, respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a
crecer con todo ello.
03 Feb 2008
que mujer....nunca nadie podra llegar ser como ella....